viernes, 14 de junio de 2013

Ahorrar con traducción automática, ¿es posible?

Muchas películas de ciencia ficción muestran robots o artefactos futuristas con las características ideales de un sistema de traducción automática: traducen discursos larguísimos de forma inmediata y perfecta, en cualquier combinación lingüística y sin coste alguno. ¿Pero cuál es la realidad de la traducción automática? ¿Se puede aplicar para traducir la documentación de la empresa? 


¿La traducción automática me sirve?

El traductor automático puede resultar atractivo ya que en apariencia es fácil de usar, rápido y barato.

Pero no olvidemos que cuando leemos, no solo aprovechamos la información lingüística (lo que está escrito), sino también la extralingüística (contexto, conocimientos previos) para interpretar correctamente el texto. Una máquina es incapaz de analizar el contexto y los elementos extralingüísticos que afectan al significado. Eso repercute en la *calidad* de la traducción.

¿Se atrevería a comer en un restaurante con semejante menú?


(Platos de la carta de Sauterelle, famoso restaurante en el centro de Londres. Original en inglés y traducido por nosotros con Google Translate)

No utilice un traductor automático en textos que vaya a publicar o puedan perjudicar la imagen de su empresa.

¿Cuándo podemos aplicar la traducción automática?

Para determinar si compensa traducir con un sistema automático, hay que valorar qué se traduce y para quién. 

No siempre es necesario traducir con una calidad excelente. Por ejemplo, para hacernos una idea global de un informe interno puede valer una traducción con una calidad media-baja.

TEXTOS APTOS:

* Documentación técnica con terminología y estilo coherentes, lenguaje controlado
* Textos internos y funcionales en los que no importa la calidad lingüística 
* Información poco relevante dentro de documentación muy extensa (p. ej. páginas de ayuda en línea tipo "crowd-sourcing")

TEXTOS NO APTOS:

* Documentación para publicar o que comprometa la imagen corporativa
* Poesía y prosa literaria, textos con juegos de palabras, chistes, ironías y dobles sentidos
* Publicidad y  textos creativos
* Textos con contenidos importantes donde un error tiene consecuencias graves (documentación médica, legal, financiera, instrucciones de uso de maquinaria peligrosa, etc.)

Más información en:

Por otra parte hay que tener en cuenta que los traductores automáticos gratuitos, como Google Translate, se reservan el derecho de guardar y utilizar el texto para promocionar y mejorar el servicio. 

No utilice un sistema automático para traducir información confidencial.


Reglas de oro

1 -   Analice las necesidades y el impacto de la traducción. Valore si le conviene la traducción automática según la calidad deseada.

2 -  No traduzca con un sistema automático:

a) Textos que pueden perjudicar la imagen corporativa
b) Textos sensibles donde un error puede tener consecuencias graves 
c) Textos con información confidencial

3 -  Revise siempre la traducción.


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